Historias

Loveth tenía un sueño. ¡Deseaba tanto una oportunidad!. Venir a Europa y ser costurera internacional. Y alguien se ofreció a pagar el pasaje de su sueño, que devolvería con su trabajo. Así suelen empezar la mayoría de las historias.

¿Sabes cómo continúan?

En Nigeria: el vudú. “Me hicieron cortes por todo el cuerpo. Me cortaron el pelo y las uñas. Me quitaron las bragas. Creía que iba a morir”.

En Europa, la prostitución forzada y una deuda de 50.000 euros. Siempre vigilada y controlada. Te pegan, te llaman perra y puta y la madame dice que es tu trabajo y has de dar gracias por estar viva. Y que si no pagas la deuda, te va a matar. Y los hombres regatean: 20, 10, incluso 5 euros.

“Me siento sucia, tengo vergüenza de mi misma. Mi vida ya no es mía. … Las primeras veces sentía tanto dolor….. “.

“Siento que no valgo nada”…”Quiero morirme en este momento”. “Cada vez que me acuesto, tengo el mismo sueño: sueño que estoy muerta, sueño con tumbas y mucha sangre. Cierro los ojos y veo todo eso”.